Vale que la educación sanitaria es una asignatura pendiente de nuestra sociedad:
Vale que “pagamos nuestros impuestos y que tenemos derecho a que se nos asista en función de nuestra entrega” (si supieran qué porcentaje de los mismos se derivan a la atención…)
Vale que “hemos estado cotizando toda la vida como para que ahora me llegue ud. y me “eche a la calle”.
Vale que “yo no tengo coche, pero mi cuñao sÃ, pero es más barato y más chuli que me lleven en ambulancia“.
Vale que “yo esté en dieta absoluta, pero mi marido tiene que comer algo, asà que tráiganle mi comida“.
Vale que “mi centro de salud esté a la vuelta de la esquina, pero la cura me la hago en el hospital, porque para eso le pago“.
“Niña (dirigiéndose a la señorita enfermera, diplomada universitaria en idem), a ver si me cortas las uñas de los pies...”
Vale que “es ud. muy simpático y muy guapo, pero de aquà no me voy hasta que no se me curen los puntos“.
Vale que “tengo el alta hospitalaria pero de aquà no me voy hasta que me vea el cardiólogo porque tengo un dolor en el pecho desde hace 30 años“.
Vale que” ud. sea médico, pero yo vengo aquà a que me hagan una EcografÃa de la uña, igual que a mi vecina, que para eso le pago.“
Vale que “tenga 50 pacientes esperando, pero yo estoy más grave que todos ellos“.
Al final, todo vale.
Vale que “haya lista de espera y se necesiten las camas, pero de aquà no me voy hasta que yo quiera“.
Vale que “son vacaciones y el “agüelo” es una carga, pero no me lo dejen aquà y huyan, desgraciaos…”
Nota del traductor: cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia.
No obstante se siguen buscando culpables y para ello se pueden recurrir a los fuegos artificiales, a la mezcolanza de ideas, o a la razón sosegada y cristalina.
AñadirÃa….
“Vaya cuanto tarda el médico (de atención primaria), qué retraso lleva y cómo se enrolla la que está dentro” para luego cuando entra estar veinte minutos ella…
(Caso real visto por una servidora)
Vamos como para tener grabado todo lo que se quejo antes y decirle…cuando usted está dentro le gusta que le atiendan bien no?
A ver cuando no somos tan egocentristas. Y tenemos en cuenta la IGUALDAD.
Saludos.
Comentario por Jalopina — Junio 5, 2006 @ 7:11 pm
Agradezco tu aportación, Jalopina.
PodrÃamos escribir sin parar situaciones tan reales como la vida misma, pero claro al mirarnos al ombligo sólo encontrarÃamos que las culpas son de los demás y sólo en ese caso buscarÃamos a los culpables.
La Sanidad en general y el hospital en particular se han convertido en un sÃmil de un hotel de 5 estrellas: cama, comida, cuidado, camareras de piso, sauna, pedicura, manicura, peluquerÃa y encima tenemos derecho a todo porque “lo hemos pagado”.
Valiente pasividad.
Comentario por drsteiner — Junio 5, 2006 @ 8:01 pm
En cierta ocasión estaba yo explorando a un paciente de confianza, de los habituales. Un hombre célebre de nuestra comunidad falleció por cáncer de páncreas. Duró dos telediarios el pobre. Total, que en nuestra pequeña ciudad se inició una psicosis sobre tal patologÃa ruin. Andaba yo con mi exploración fÃsica tranquilizadora, y en esto que el paciente me espeta lo siguiente:
“Esto no puede ser. DeberÃa existir una especialidad médica centrada en el tratamiento de la gente con mucho dinero. HabrÃa que hacer a toda la gente del grupo de los ricos un TAC cada tres meses, una ecografÃa semanal, unos análisis diarios… El objetivo serÃa detectar cualquier foco de malignidad lo más pequeño posible, para asà poderlo erradicar cuanto antes”
Estuve pensando un rato, y la posibilidad era atractiva. Médico de multimillonarios. Simplemente has de aplicar protocolos. Te levantas una pasta guapa. Mmmm .. y si pido una excedencia voluntaria y me dedico a comp`lacer los caprichos médicos de los hiperricos.
Comentario por drgandolfi — Junio 5, 2006 @ 9:50 pm
Pues no serÃa mala idea militar en primera división.
Será casualidad pero actualmente tengo un paciente de esos, como el que comenta.
Y hablando del tema resulta que más de un conocido médico se ha convertido en médico personal de auténticos multimillonarios que recalan por aquà (suecos para ser más exacto).
Lo que no sé es si es el donaire, el arrojo o el saber idiomas fue lo que hizo que mi compañero se haya convertido en un médico ambulante que recoge un jet privado y lo teletransporta a Suecia siempre que al estimado señor le da por estornudar dos veces seguidas.
Sea lo que sea, envidia le tengo.
Comentario por drsteiner — Junio 5, 2006 @ 9:57 pm
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Y cuando hay dos o tres camas en la misma habitación, con los dos o tres acompañantes durmiendo en una silla, y el vecino roncando y demás… ¿eso es que tienen montada una juerga en el hotel de cinco estrellas o qué?
Doctor Steiner, disculpe que no esté de acuerdo con usted. Nadie que habitualmente se mueva en hoteles de cinco estrella considerarÃa los hospitales de la Seguridad de Social por uno de esos hoteles.
Siento decirle que, como excepción, creo que su titular no es muy acertado, según mi humilde criterio. TAl vez si lo hubiese titulado ‘GuarderÃa de Aspirantes a Enfermos Crónicos’, o similar, me encajarÃa más.
Steiner, tienes razón en lo que la gente dice y en su comportamiento ‘porque lo paga’, aunque muchos no hayan pagado ni la centésima parte de lo que consumen del ‘Bote’, pero supongo que estarás conmigo en que hay que estar grave (de lo suyo) para desear permanecer en un hospital de la Seguridad Social. La verdad es que solo conozco estos hospitales como acompañante (yo pertenezco por ‘ley’ a la privada), y desde luego pobre de aquel que desee esa pobre vida para él o para los suyos.
Es la otra cara de la moneda también, la de los pobres de espÃritu, la de la vida hueca (vacÃa), la que es producto de la incultura en definitiva. Pero a eso colaboramos todos, también los médicos.
Tenemos lo que nos merecemos: unos aspirantes a enfermos crónicos para estar en el ‘hotel’, otros aspirantes a estar en la cárcel-hotel (aquà sà que hay lujos), etc., y un puñado que somos los que en realidad corremos con los gastos de los votantes ‘hotelizados’ porque sà pagamos los impuestos para que otros digan que ellos lo pagan. Pobres.
Saludos,
Dosydos
P.D.: Steiner, en los hospitales suelen hacer pruebas que ponen el cuerpo malÃsimo, ¿sabes? ¿No habrÃa que tratar el masoquismo como una manifestación del egocentrismo en este tipo de pacientes?
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Comentario por Dosydos — Junio 5, 2006 @ 10:10 pm
Pues estimada Dos y Dos:
La norma de cualquier hospital es la masifiación de las habitaciones (es decir de los antiguos) y entendiendo como masificación no al número de pacientes, sino al número de pacientes elevado a la enésima potencia de la cual resulta el número de visitantes, primos, familiares, amigos, sobrinos, nietos, etc que acompañan al enfermo y a los demás enfermos.
Trabajo en un hospital novedoso y dicho hospital “novedoso” tiene la particularidad que las famosas habitaciones individuales se transformaron en dobles por orden y destino de no sé quién, pero eso sà no influye para nada en el volumen exponencial de “visitantes” ya que se mueve bajo el lema famoso de “hospital de puertas abiertas” (tiene creo que 28 en total y ninguna está flanqueada por celador o portero alguno) asà que como comprenderás, el “centro comercial” en que se ha convertido sólo es superable por apelativo de “hotel” que yo le doy.
Y lo que comentaba anteriormente en el post es la realidad que yo vivo dÃa a dÃa.
Si bien es cierto que la posición no hace a la educación ni viceversa, podrÃa referirme que no encuentro diferencias entre el trato que demanda el paciente (y el familiar) independientemente del nivel sociocultural en que se mueva (tomándolo como variable) y es más, podrÃa decirte que los más demandantes según los cánones establecidos en el post suelen ser los de nivel sociocultural más elevado.
Claro que es imposible considerar a un hospital como un hotel (la licencia me la tomé de forma personal) y por supuesto que la entrada en la “casa del dolor” no puede ser comparable con el spa de un hotel de lujo, pero una vez dentro la demanda extrasistencial se dispara y las frases que anteriormente expuse se corresponden con realidades diarias.
No existe educación sanitaria ni de la otra, o por lo menos no está tan extendida como debiera, pero eso sÃ, a la hora de exigir, exigen como si del Palace se tratara.
Pero y apostillando tu postdata: el paciente al final sale con una sensación, y es que se le ha hecho todo lo que fuera posible, eso sà siempre tomando como premisa la fecha crÃtica (un ingreso de 15 dÃas aburre a cualquiera pero si por cualquier circunstancia se alarga, la “bondad” de las pruebas se transforma en un verdadero suplicio para quien las padece), pero no obstante y a la pregunta de “¿dolerá, doctor? “, la respuesta es obvia ” a mà no me duele”.
Y a modo de resumen: no te puedes ni imaginar lo bien que se tiene que estar en un hospital con todo hecho y sanito (me refiero convaleciente pero autónomo).
Comentario por drsteiner — Junio 5, 2006 @ 10:21 pm
Bueno, pos yo voy a hablar como profesional y también como, por desgracia, usuaria en algún momento.
Claro que generalmente nadie quiere estar en un hospital, digo generalmente, pero sà es verdad lo que dice el drsteiner.
No es la primera, ni la segunda vez, que el médico dice usted se puede ir a recuperar a casa (no tiene nada agudo ni que le haga correr peligro) (cuestión de comodidas del paciente, de comodidad de la familia, evitar riesgos de infecciones…) y la familia se niega a irse, en algunos casos pretendiendo que el paciente salga como entró, sin reconocer que a lo mejor tras lo pasado, eso es imposible (por diversas razones, edad, cuadro que ha sufrido y etc).
Se puede decir, claro, lo que más le conviene al hospital es liberar espacio porque asà no tienen tanto trabajo, pero seamos realistas, casi seguramente en urgencias ya hay alguien para ocupar esa cama y encima más grave, con lo cual incluso dará más trabajo.
Respecto a la masificación de camas y familiares, pues claro, es la polÃtica del hopital, si hay demanda que superar a la oferta, ale a apiñarse. Pero es que a veces es la leche, porque aún con dos pacientes por habitacion, siendo las normas 2 visitas por pacientes y que se empiecen las visitas a partir de las doce de la mañana por ejemplo, o las 3 en algunos casos….
Te encuentras a las diez de la mañana, pasando visita, haciendo curas, teniendo que mandar salir a tropecientos de la habitación cada vez que entran (encima si se hiciera rapido, pero algunos aprovechan para despedirse, lo que implica besuqueo y recuerdos pa todos los familiares lejanos) con lo cual, retraso y más retraso.
Los mandas salir, se plantan en el pasillo, y tú haciendo el slalon gigante con el carro, y encima si les mandas amablemente que se vayan por lo menos a la salita de espera, todavia te miran con mala cara y ni caso. Cuando recordemos…. ni son horas de visita, ni son el numero permitido.
Asà que el hacinamiento de enfermos será culpa del hospital por no poder reponder a la demanda, pero el apilamiento de familiares lo buscamos nosotros mismos cuando vamos en tropel.
Saludos.
Comentario por Jalopina — Junio 6, 2006 @ 12:04 pm
[...] "No sólo la esposa del César ha de serlo sino parecerlo". En el afilado filo de navaja donde me muevo he podido observar de todo y para todos los gustos, pero la realidad a veces es torticera. Si tenemos en cuenta una de las partes (al profesional) salvo en contadas y desagradables excepciones se encuentra uno ante un personaje que ha desarrollado su vocación y su carrera tras interminables obstáculos. Claro está que la educación no la da la posición, pero tomemos como válida la cita anterior. [...]
Pingback por El blog del Dr.Steiner » Mortificarse no es lo más sano. — Junio 10, 2006 @ 1:28 pm
hola buenos dias ,mi hijo tiene epilepsia nerviosa , presenta ausencias cuando tiene emociones fuertes , como un examen, una novia o algo que no puede enfrentar gracias, buen dia un beso y un fuerte abrazo
Comentario por mary curiel — Diciembre 11, 2008 @ 3:09 pm