El blog del Dr.Steiner

Junio 15, 2006

Muerte entre las flores

Archivado en: Uncategorized — drsteiner @ 4:58 pm

Cada día que pasa asisto con más incredulidad al episodio nefasto.

Los peritos, el informe pericial del Colegio de Médicos de Madrid y la acusación particular están de acuerdo en que lo que en su momento supuso un "escándalo" que aconteció en los Servicios de Urgencia del Hospital de Leganés.

Haciendo leña del árbol caído, los políticos, esos seres sin vergüenza ni moral, aprovecharon la coyuntura para atacar desmesuradamente a sus congéneres del poder, pero ahora, en estos momentos en que se están viendo el proceso de cara a la galería con los múltiples informes y el encarnizamiento que está suponiendo la puesta en duda de una serie de prácticas "dudosas" que acontecieron en dicho servicio hospitalario, es cuando las avestruces carroñeras no salen a dar la cara.

Como quiera que el tema legal me sobrepasa, sí me gustaría dar una opinión subjetiva y basada en la experiencia propia y vivida de cómo es el final.

Para nada intento ni ejercer un corporativismo inmerecido ni por supuesto hacer de abogado del diablo, pero quiera Dios que por lo menos estas líneas sirvan para ilustrar cómo es el paso hasta el infinito.

Tenemos miedo al final, eso está más que claro y nadie puede decir lo contrario. Nos gustaría que ese final fuera de la mejor manera posible, la más llevadera, sin dolor, sin sufrimiento, casi sin esperarlo, pero rápido, rápido y definitivo.

Somos conscientes de lo mucho que nos aterra el sentir dolor, de ver sentir el dolor y exigimos para nosotros y para los nuestros un final "decente".

No es una práctica habitual, no hay eutanasia entendiéndola como el facilitar la muerte por métodos activos, y ni siquiera pudiéramos considerarla como pasiva habiendo dejado de atender al paciente como se lo merecía.

Vivimos el día a día de nuestros pacientes. Vemos  su sufrimiento, no lo somatizamos, pero lo entendemos y en nuestro ánimo está el intentar que sobrelleven lo mejor posible ese trance tan difícil que supone el final.

En mi experiencia y en las veces que he tenido que vivirlo ese trance se intenta dulcificar con un gesto tan simple como eficaz: la palabra. Es cierto que en muchas ocasiones el paciente que por desgracia se encuentra en esa situación no es consciente ni puede siquiera percibir lo que queremos comunicarle, pero no es menos cierto que la otra parte importante de la misma situación, el familiar, el hijo, el hermano, el esposo, sí lo es.

Nuestra es la posibilidad de hacerles entender que todo tiene un fin, que aunque suene a irreal para su situación, la certeza del momento nos obliga a pensar que es el auténtico final. Su demanda en esos momentos es que todo sea lo suficientemente "dulce" para su allegado, quizá como único método de mitigar el dolor que él siente, y nuestra función es intentar que ese "final" sea lo más cómodo posible.

Pero para ello ha de haber esa certeza de que ese final está ahí. ¿Cómo podemos saberlo?. Es difícil pero creo que todos podríamos averiguar cuándo y de qué manera se está acercando, siempre que las emociones no dirigieran nuestros actos, y seguro que todos los presentes intentaríamos que esa llegada fuera lo más placentera posible.

Llegados a ese momento, el de la agonía: quién no solicitaría que su familiar fuera sedado, que no sufriera

Ese es el quid de la cuestión.

No es solicitar un consentimiento verbal, es hacerle ver que todo tiene un fin, que su fin está cerca y que artificialmente podríamos mantener sus constantes vitales más allá de lo humanamente plausible pero hay que saber decir "hasta aquí".

Cuando hemos comprendido ese momento, cuando ese "hasta aquí" ha tenido lugar, es cuando nos sentimos "liberados" para ayudar en vida a que su final sea lo más "humano" posible.

Sólo y en ese momento podremos realizar nuestro último acto médico.

Leyendo los comentarios en otro rinconcito de la red sobre el tema, me ha surgido la necesidad de valorar los deseos y los deberes del médico para y con la familia y con el enfermo.

Aunque nuestra función, como decía Voltaire, sea mantener al paciente hasta que la Naturaleza le cure, para desgracia de todos nos vemos sometidos en múltiples ocasiones a que ese aforismo  no se pueda llevar a su buen fin.

Como en el caso que nos ocupa y basándonos en la premisa anterior, la de los deseos contra los deberes, ¿acaso debemos negar a la familia la asistencia del fin del paciente? ¿Debemos mirar a otro lado y desasistir en ese momento? ¿Qué sería lo lícito y hasta dónde se podría extender?

Siempre y basándonos en la premisa ética y moral que nos implica (eutanasia no de entrada) el sufrimiento innecesario y perpetuo del paciente y de la familia por añadidura: ¿podría verse alterado en algún momento por orden y acto nuestro?

Claro que sí, claro que podría verse alterado.

Y lo es, ha sido y será.

10 comentarios »

  1. Puff has dado en el clavo, nadie está preparado para la muerte, nadie ve su propia muerte, porque eso significaría el dejar de vivir y en parte nuestro ego no admite la posibilidad de que la vida continue sin nuestra presencia.

    No sé donde lo leí (puede que en Sobre la muerte y los moribundos, de kubler ross) pero creo que tiene toda la razón. No admitimos la muerte, ni la nuestra ni la de los nuestros.

    Y es verdad, se podría presuponer que por ser del gremio se llevarían mejor los asuntos familiares sanitarios, pero que va. Ahí pesan más los sentimientos de familia que los conocimientos de profesional.

    Ojala no se necesario, pero llegado el caso, creo me gustaría que estuvieran lo más cómodos posibles, no provocar ninguna muerte, que quede claro, pero que los ultimos momentos no sufriera, si.

    Al final de la vida, ironicamente, lo que más puede llenar es lo humano, la palabra (si, también otras cosas como medicación y demás, pero el mayor peso creo que será el factor humano).

    comentario por Jalopina — Junio 16, 2006 @ 9:29 pm

  2. Somos de carne y hueso, así que nos veremos afectados por todo lo que tienda a hacerlo, incluido el sufrimiento, pero aún más, nuestro presumible conocimiento de la situación quizás nos aterre aún más o nos inmovilice.

    He visto de todo y para todos los gustos, pero algo que sí me dejó sin habla fue la aceptación de un final por parte de una familia de cultura no hispánica.

    Será cultural, claro, pero su “sangre fría” me hizo helar.

    No obstante, sí, queremos que no sufra, pero a qué precio.

    ¿Somos capaces de aceptar que el precio de su “no sufrimiento” es el de su fin?

    comentario por drsteiner — Junio 16, 2006 @ 9:56 pm

  3. Creo que cuando estás en esa situación no piensas en las consecuencias, simplemente quieres que esté tranquilo, porque así tú también lo estarás.

    Pero a ver…. porque dices que el precio del no sufrimiento es el de su fin…. con eso quieres decir que es algo inmediato que siempre ocurre? Cómo se puede saber que si no estuviese sedado no aguantaría tanto o aguantaría más? Creo que lo que se busca es la comodidad mientras se espera que ocurra lo inevitable.

    Yo he visto casos de gente con sedación y que aguantaban días y días.

    Ya puestos, sino se quiere intervenir sobre el hecho natural…. tampoco se debería poner sueroterapia?

    comentario por Jalopina — Junio 17, 2006 @ 9:24 am

  4. No extrapolemos las situaciones…

    Hablas de casos de sedación y fin en varios días… (eso es lo esperable).

    Otra posibilidad es sedación y fin inmediato (mosqueante…)

    Pero puestos a lo que somos, quién es capaz de retirar el suero de la vida a cualquiera (la botellita es mágica)

    Siguiendo esa premisa, para qué tratarlos, si el final es nuestro destino…

    comentario por drsteiner — Junio 17, 2006 @ 2:18 pm

  5. A eso voy, por fin distinguimos las cosas…

    es que leyendote, casi me daba la sensación de que piensas que todos los casos de sedación se hacen para quitarles la vida, y no es así, o eso quiero creer.

    Ni que decir que lo del suero era para picar un poco jeje. Por lo dicho antes, parecía que no querías que se interviniera nada.

    A mí me parece perfecto que se haga lo justo y necesario para que todo ocurra de una manera que esté lo mas confortable posible y con eso no creo que se acelere el proceso.

    comentario por Jalopina — Junio 17, 2006 @ 6:15 pm

  6. Pero qué es lo justo y necesario?

    ¿Prolongar la agonía?

    comentario por drsteiner — Junio 17, 2006 @ 9:24 pm

  7. .

    Desde mi ignorancia (no soy de la profesión) creo que el problema de raíz estriba en la cultura: nadie enseña a aceptar la muerte como algo natural; hay culturas que ven la muerte como la sanación de una enfermedad: la vida. Puede parecer exagerado, pero es muy gráfico: la muerte es la consecuencia de haber nacido 100% segura y nadie prepara para esa consecuencia.

    Tampoco explica ningún médico la verdad de la medicina (espero que lo haga el Dr. Steiner sin medias palabras y a las claras); por ejemplo: ¿no es más cierto que la medicina se puede permitir que permanezca con vida una persona de forma ‘artificial’ casi de forma indefinida? ¿Y no es más cierto que tras un largo periodo de vida vegetativa ha habido casos de curaciones?

    ¿No es cierto, pues, que el médico -sin decirlo- toma decisiones a cada momento sobre si mantener aquello a toda costa o si dejar que sea la naturaleza la que decida, prestándole solo la ayuda que éticamente considera necesario?

    Entre la eutanasia (ayudar a morir, lo llaman) y el ayudar a vivir un final lo menos duro posible existe una diferencia, la que va de ayudar a morir a ayudar a vivir, pero el límite entre la una y la otra no es matemático, solo confiando en los médicos podremos estar tranquilos de que nuestra cura de la enfermedad (vida) se hará de la manera menos dolorosa posible, pero ¿nos prepara alguien para confiar en los médicos? Nos prepara alguien para VIVIR LA MUERTE de manera natural y lo menos dolorosa posible, confiando en que el médico nos puede ayudar y que si se equivoca tampoco es tanto, sino que antes o después nos íbamos a morir?

    Del caso Leganés solo cabe suponer que hubo una confabulación política (es imposible reunir tantos familiares y denuncias en tan poco tiempo, si no se mueven los hilos políticamente). Ahora dicen que en Leganés mueren menos, eso me lleva a pensar que sufren más muchos más y que posiblemente lleguen a urgencias, se les atienda y a casita a morirse o a volver y morirse, eso sí, sin sedar… ¿O se van a otro hospital?

    ¿Se sabe la diferencia del tiempo de estancia en porcentajes de los enfermos que llegan a Leganés ahora y los que llegaban y que padecían la misma enfermedad (EPOC, creo recordar)? ¿Y la diferencia de sedaciones por paciente que llegan? ¿Y la diferencia de muertos ‘a pelo’ sin sedar?

    No creo que ningún médico le diera a un paciente que sufre un sedante si no creyera que fuera lo mejor. Ponernos en manos de médicos es un riesgo menor que no ponernos. El problema, como con aceptar la muerte, vuelve a ser cultural.

    Saludos,

    Dosydos

    P.D.: nunca entendí que, en general (sentimientos aparte) se considere una suerte el nacer y una desgracia el morir (aunque sea muerte natural) cuando van unidos y es de lo más natural (valga la redundancia).

    .

    comentario por Dosydos — Junio 17, 2006 @ 10:29 pm

  8. "¿no es más cierto que la medicina se puede permitir que permanezca con vida una persona de forma ‘artificial’ casi de forma indefinida? ¿Y no es más cierto que tras un largo periodo de vida vegetativa ha habido casos de curaciones?"

    Sí y sí. Ambas son afirmaciones plausibles.

    "¿No es cierto, pues, que el médico -sin decirlo- toma decisiones a cada momento sobre si mantener aquello a toda costa o si dejar que sea la naturaleza la que decida, prestándole solo la ayuda que éticamente considera necesario?"

    Cierto. Las valoraciones de los casos se hacen de forma individual (el caso) y la decisión es conjunta (sobre el caso) y consensuada. Si el final es próximo o las posibilidades se contemplan como nula o casi nulas, por lógica la última decisión la habrá de tomar la familia siempre puesta al corriente de lo que está aconteciendo y del inmediato futuro que espera al paciente. En esos casos de extrema gravedad con el componente "artificial" que ello conlleva la práctica obliga a cesar el soporte vital cuando el caso es irreversible. (Y eso, el cese del soporte vital pudiera tenera la malhadada forma de considerarse "eutanasia"?).

    "¿Se sabe la diferencia del tiempo de estancia en porcentajes de los enfermos que llegan a Leganés ahora y los que llegaban y que padecían la misma enfermedad (EPOC, creo recordar)? ¿Y la diferencia de sedaciones por paciente que llegan? ¿Y la diferencia de muertos ‘a pelo’ sin sedar?"

    Hemos de considerar que ante un mismo cuadro clínico, la variabilidad individual es fundamental. Por ello las posibilidades que, ante la misma dosis de sedación a dos pacientes con el mismo cuadro clínico y diferentes asociaciones patológicas concomitantes, pudieran tener el efecto en el mismo tiempo dependerá muy mucho de cuál es la cantidad de "sedante" administrado. Lógicamente a más cantidad daría igual que el paciente fuera un EPOC sólo, o un EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) con múltiples procesos intercurrentes.

    En el día de hoy hay un artículo publicado en La Razón donde se puede apreciar la evolución de la situación desde el 2002. Quizá ahí se pudiera obtener una respuesta más concreta a la pregunta en cuestión:

    http://www.larazon.es/noticias/noti_soc5682.htm

    Edito. En este link afirman que las muertes en el Servicio de Urgencias han descendido un 40.8% desde el cese de Montes.

    comentario por drsteiner — Junio 18, 2006 @ 8:11 am

  9. Conozco una anciana que tiene 94 años de edad y se encuentra hace ya ocho dias sedada a consecuencia de que tiene encharcados los dos pulmones, no le funciona un riñon y ademas ya no ve, ni come, porque tiene puesto el suero y el oxigeno y ademas no habla, y encima las noches las pasa muy mal porque no puede respirar pero esta ahi ¿ QUE PUEDE SUCEDER? ¿ PUEDE SALIR DE ESTA? ¿ PIENSAN EN ALGO?

    comentario por pepita — Marzo 2, 2007 @ 9:39 pm

  10. ola!!! m abuelo lo operaron ace 11 dias de un quister que tenia en el higado, ademas le quitaron 2 costillas que estaban afectadas…
    la operacion duro 12 horas…al acabar la operacion estuvo en la usi y estaba bien pero despues empeoro..
    los medicos dijieron que le habia afectado al pulmon y ahorra esta sedad ace 10 dias…
    pero por las noche lo pasa mal, algunas veces chiya, se mueve mucho y los medicos lo que acen es amararlo…
    necesito informacion ya que vivo muy lejos de m abuelo y no se nada
    quisiera que me respondais a m correo ( panchita250@hotmail.com) y me digais lo que opinais de este caso
    graciass

    comentario por Mari — Octubre 11, 2008 @ 7:51 pm


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