
El 11-M y el efecto mariposa. La falsedad de las conclusiones oficiales.
Demostración matemática.
Últimamente estamos viendo mucha “ciudadanía” segura de sí misma y de los demás (si sabrán ellos de etarras); no quieren investigar, no quieren que se investigue; cualquier indicio es suficiente para hacer afirmaciones rotundas del tipo: ‘no hay indicios que señalen a ETA, no ha sido ETA…’.
A todos estos sabihondos les aconsejaría que reflexionaran un poco en la teoría del caos (en las Matemáticas), y comprenderían que una aparente pequeñez, posiblemente desconocida, podría ser no solo la pista, sino la causa de que se haya originado una catástrofe o una masacre; pero no, ellos viven mejor en “su mundo”, apoyando con su postura a los terroristas, que pensando y analizando, o pidiendo que los demás piensen, analicen, investiguen… Todo para que no se diga nada malo de la banda terrorista. No querer que se investigue siquiera, mal asunto, por lo de “excusación no pedida…”, ¿o sí?
Veamos una pequeña comprobación matemática que demuestra como el caos podría afectar a los sucesos del 11-M, pero sobre todo veamos como matemáticamente se puede demostrar la falsedad de las conclusiones oficiales de la masacre, y el error de afirmar que “no ha sido ETA”.
EL EFECTO MARIPOSA, SISTEMAS DE ECUACIONES CAÓTICOS.LAS MATEMÁTICAS DEMUESTRAN LA FALSEDAD DE LA VERSIÓN OFICIAL SOBRE EL 11-M
De antemano –sobre todo para posibles quisquillosos- aviso de que prescindiré de cierta rigurosidad, para hacer el texto más asequible.
Veamos un ejemplo próximo a todos: el tiempo atmosférico.
Las ecuaciones que determinan el tiempo atmosférico en un lugar determinado son ecuaciones en las que las variables son temperatura, presión atmosférica, humedad relativa del aire, velocidad del viento…
El conjunto de estas ecuaciones forman un SISTEMA CAÓTICO. Es decir -en lenguaje sencillo, y no muy preciso, matemáticamente hablando-, las ecuaciones que determinan el tiempo forman un sistema en el que un cambio muy pequeño en las variables (condiciones iniciales) produce un cambio muy grande en la solución del sistema (resultados finales).
Los datos iniciales como la temperatura no pueden tener precisión absoluta por muchas causas; entre ellas, los instrumentos de medida, por ejemplo…
Veamos un ejemplo (supongamos que corresponden a ecuaciones sobre el tiempo, que son del mismo estilo caótico, pero más complejas), para que se perciba como en un sistema inestable o caótico –o cualquiera del mismo tipo- un cambio pequeñísimo produce un cambio grandísimo.
Sea el sistema:
5x+7y=0.7
7x+10y=1
La suma de las dos ecuaciones (recuérdense las propiedades de las ecuaciones de un sistema) obtenemos:
12x+17y=1.7
Resolviendo el sistema obtenemos estas soluciones:
x=0
y=0.1
Supongamos que se produce una pequeña perturbación en el sistema (un cambio pequeñísimo); por ejemplo
5x+7y=0.69
7x+10y=1.01
Por lo que la suma de las dos ecuaciones obtenemos lo mismo que en el primer caso:
12x+17y=1.7
La variación ha sido muy pequeña, 0.01 en el término independiente de cada ecuación, pero conservando la suma idéntica; por lo tanto podríamos esperar que esta pequeña variación en las ecuaciones conllevaría una pequeña variación en las soluciones. Sin embargo, si resolvemos este último sistema de ecuaciones veremos que las soluciones son dispares:
x = -0.17
y = 0.22
OTRO EJEMPLO CON SOLO UN PEQUEÑO CAMBIO:
27′31x + 12′21y = 2
36′23x + 16′2 y =8
x = – 1215′64
y = 2719′18
Pero si existiera -aunque fuera por error de medida u observación, o por cualquier otra causa…- una variación de 1 centésima en el coeficiente de y, o sea que fuese 0′01 mayor, tendríamos:
27′31x + 12′22y = 2
36′23x + 16′2 y =8 Entonces:
x = 211′79
y = – 473′16
Qué diferencia tan grande entre estos valores de las variables y las soluciones del primer sistema, ¿verdad? Si esos números representaran palabras –como sucede en muchos casos-, ¿a alguien se le escapa la diferencia?
La razón del funcionamiento de un sistema caótico o similar (a pequeñísimas variaciones corresponden grandes diferencias en las soluciones) se debe a que las pendientes de las gráficas son parecidas -casi idénticas por tratarse de ‘casi paralelas’-, por lo que a una mínima variación inicial corresponde una enorme variación en el punto de intersección -solución- de las gráficas de las ecuaciones que conforman el sistema caótico.
En este sentido, y en contra de la “desprestigiada leyenda”, el ‘efecto mariposa’ es la expresión que sirve para dar la idea del funcionamiento de un sistema caótico, ya que se puede afirmar con total seguridad que ‘el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede ocasionar un huracán en Europa’… Así pues, en un sistema caótico -como es el de las ecuaciones que determinan el tiempo atmosférico- no es predecible el pequeño cambio en las variables (podría venir dado por factores externos o de la toma de datos, o…), por lo tanto no se puede predecir con exactitud el tiempo.
Si extrapolamos estos resultados al comportamiento humano, es fácil deducir que está determinado, igualmente, por un sistema caótico (más complejo que el del tiempo atmosférico) por lo que un pequeño cambio en una variable dará una solución muy diferente.
Cuando se investigan hechos del pasado, sin pruebas irrefutables, basándose solo en indicios y en el ‘modus operandi’, se está aplicando la ‘predicción retroactiva’; es decir, conocida solo la solución, o sea el efecto que estamos observando, damos por conocidos los datos iniciales de un sistema caótico complejo, que es totalmente desconocido y que admite infinitas posibilidades -la mayoría de ellas desconocidas e impredecibles retroactivamente-; descartar cualquier vía de investigación es despreciar los sistemas caóticos que rigen el Planeta, excepto que se tengan datos irrefutables.
El 11-M, como todo comportamiento humano está sometido a un sistema caótico, EL EFECTO MARIPOSA afectó al 11-M, y nunca mejor dicho; pocos días antes lo hizo con una fuerte nevada en el norte de España para empezar, y con otros muchos factores que afectaron a las variables para continuar…
Si no hay datos concluyentes irrefutables, no sabemos nada de las causas ni de los causantes del 11-M…, excepto que el que diga que lo sabe sea el autor, el cómplice directo o estuviera observando directamente…
Se han despreciado no solo las variaciones imprevistas, sino que se han despreciado incluso las variables… Se ha eliminado de antemano la variable ETA, por poner un ejemplo; y se ha eliminado a los que más aben sobre ETA, entre otros.
Pero las Matemáticas no engañan: conocido el resultado de un sistema caótico de ecuaciones, que es lo que nos rige, si eliminamos factores no podemos predecir retroactivamente el valor de las variables, ya que de un pequeñísimo error en nuestras predicciones retroactivas, podría resultarnos el asesino contrario.
En éste y otros tipos de análisis, como el basado en la Conjetura de la geometrización de Thurston, y, especialmente en la Conjetura de Poincaré –bien aplicados-, se basan varios servicios secretos para obtener unas pistas matemáticas sobre los asesinos (las huellas dactilares tienen mucho que analizar en este sentido, por la influencia determinante que se puede derivar de una pequeñísima variación en la toma de la muestra, por ejemplo); pero esto ya sería excesivamente complejo de analizar… ¡y secreto! Tan secreto, que en España no se ha utilizado para averiguar la verdad sobre el 11-M; para empezar, se han modificado y eliminado las variables.
Paz Digital, 23-08-2006